Aplicación de luces monocromáticas en avicultura

La luz es un elemento ambiental que afecta el desarrollo de los organismos. En concreto, en el caso de la avicultura esta afecta el comportamiento de las aves, la producción de huevos y a la salud de las ponedoras. Es por este motivo que se usa iluminación artificial en las granjas, para mejorar las producciones y el bienestar. En este sentido conviene valorar qué luz afecta a los animales y cómo los afecta.

La luz puede definirse en base a dos magnitudes: longitud de onda e intensidad. Si bien el control de la longitud de onda hasta hace poco era limitado, el desarrollo de luces LED ha permitido estudiar con mayor precisión el efecto de las distintas naturalezas de la luz sobre distintos animales y parámetros productivos. Pero en los últimos años la producción ganadera industrial ha ido más lejos con el uso cada vez más extendido de luces monocromáticas, las comúnmente conocidas como “luces de colores”.

A diferencia de la luz del día o de lámparas estándar que contienen todos los colores, la luz monocromática emite únicamente la luz de un color concreto para el cual está fabricado: rojo, azul o verde. Es importante adquirir luces de colores de fabricantes reconocidos que aseguren su calidad. Muchas veces la adquisición de productos de bajo coste y procedente del mercados de importación asiáticos, no aseguran que la luz sea específicamente monocromática. Estos productos de segunda calidad emiten cierta cantidad de colores diferentes para el cual están fabricados, imperceptibles para el ojo humano, pero perceptibles para las aves, impidiendo aprovechar eficazmente de las ventajas de la luz monocromática.

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